El poder de la Igualdad. Paula Peña y Zarva Barroso

El Poder de la Igualdad

Primer taller de cómic vinculado a la Igualdad de género, racial y funcional en el Colegio Público Giner de los Ríos

La semana pasada tuvimos la ocasión de poner en marcha un taller didáctico y artístico con niños de edades comprendidas entre 8 y 11 años. Un taller de cómic e igualdad en todos sus ámbitos, realizado dentro del conjunto de actividades organizadas por el Colegio Público Giner de los Ríos en la semana del Libro.

Llevaba ya algún tiempo sin publicar ningún post, sin tener ni un hueco para dedicar al menos un par de horitas a contar alguna de las novedades que han pasado en mi vida. De hecho, se me escapan cosas que ya no subiré porque ha pasado un tiempo y lo que tiene de bueno un blog es ir contando las cosas al poco tiempo de que sucedan. Y es que hasta estas semanas han sido de esas épocas repletas de cosas, pero cosas estupendas y muy bonitas, aunque eso ya mejor te lo cuento en el próximo post.

De lo que vengo a hablarte hoy es de un proyecto creado junto a Paula Peña, psicóloga y sexóloga, nuestra primera vez con “El Poder de la Igualdad” y nuestro primer proyecto juntos, algo que me da mucha ilusión.

El poder de la Igualdad. PaulaPeña y Zarva Barroso
Mesa de trabajo durante el taller "El Poder de la Igualdad". Colegio Giner de los Ríos, Valencia.

Paula, es amiga y una profesional de varios ámbitos: psicóloga, sexóloga, especializada en los conceptos de género, formadora, volcada en temas de educación y actividades de tipo social y solidario. Ya habíamos hablado alguna vez de hacer un trabajo juntos y ya por fin hemos podido trabajar codo con codo en este taller que ha durado una semana con alumnos d 3º, 4º, 5º y 6º de primaria.

El poder de la Igualdad, que es el nombre que lo hemos llamado, es un proyecto que se desarrolla mediante un taller con varias sesiones, en las cuales trabajamos conceptos como igualdad de género, igualdad racial, visibilidad de las personas mayores y su cuidado, o la igualdad de personas con diferentes capacidades funcionales. Mediante la creación de personajes invitamos al público a una revisión de los poderes otorgados a súper héroes en el cómic y proponemos nuevos arquetipos de poder más vinculados al bien común, al cuidado, a la cooperación y a la ayuda. Hablamos de poder para transformar nuestra forma de entender su significado, del poder que nos puede otorgar a cada persona conseguir que su entorno se forme de personas en igualdad. Promover una conciencia más solidaria, basada en ayudar, sin competencia, sin premios, sólo la satisfacción de sentir que otra persona está mejor cuando puedes ayudarle, cuando le ofreces empatía y comprensión, cuando desvinculas el cuidado en toda sus expresiones del género para hacerlo un bien universal y símbolo de poder.

Trabajamos desde la creación de un personaje hasta la realización de un pequeño storyboard donde aplicar todos esos conceptos que pretendemos trabajar durante las sesiones que dura el taller.

En esta ocasión ha sido el C.P. Giner de los Ríos (Valencia) donde hemos podido poner en práctica esta primera vez de nuestro proyecto “El Poder de la Igualdad”. Ha sido una semana intensa, ya que hemos podido realizarlo con los cursos de 3º, 4º, 5º y 6º de primaria, y nos ha encantado el resultado. No hay duda de que la imaginación y la creatividad solo necesitan de espacios donde producirse y mejorarla; y de que el arte puede ayudar a aprender y desaprender.

El poder de la Igualdad. PaulaPeña y Zarva Barroso
Foto de uno de los trabajos en el aula de 3º. C.P. Giner de los Ríos. Valencia.

Héroes, heroínas, monstruos, mujeres robot, robots con cabeza de gato o hamburguesa… han sido algunos de los personajes que han protagonizado sus historias. Los entornos han sido el hogar, la granja, espacios cotidianos. Historias con las que todos y todas nos hemos podido ver identificad@s de alguna manera. 

Una semana intensa, pero preciosa porque no hay nada más bonito que dar lugar a un espacio de creatividad.

ALGUNAS FOTOS DE NUESTRA EXPERIENCIA EN EL C.P. GINER DE LOS RÍOS

Graffiteando Alhucemas

Segunda Acción Mural del Proyecto Identidades en el Instituto Español Melchor de Jovellanos (Alhucemas)

El pasado lunes 12 de febrero tuvo lugar la segunda edición del Proyecto Identidades. Esta vez nos desplazamos hasta Alhucemas, situado en la costa mediterránea de Marruecos. Un lugar donde nos recibieron con los brazos abiertos y dónde conviven dos maneras de sentir la identidad en Marruecos: Rifeño y Árabe.

Durante el mes de febrero no he parado, ha sido un mes completo y genial pero sin descanso, de hecho llevo varias semanas pensando en escribir este post, tenía ganas de hacerlo y compartir nuestra experiencia en Marruecos, y hablar de cómo se desarrolló esta segunda vez graffitera.

Lo mismo te preguntas, ¿por qué se va a Marruecos a hacer esto?. En otras ocasiones los proyectos salen porque te presentas a una convocatoria y obtienes una beca o una ayuda, o porque ganas algún premio en un concurso. En el caso Identidades, digamos que tiene entidad propia, porque en este proyecto las cosas no suelen funcionar así, lo cual lo hace más mágico y auténtico. Pues es el boca a boca, el compartir impresiones y experiencias lo que hace que se creen nuevas ediciones.

Fachada del Instituto Español Melchor de Jovellanos, Alhucemas. 2018.

La primera edición salió gracias a la ayuda del Colectivo Enea. Y ahora el “boca a boca” lleva Identidades a Marruecos, concretamente al colegio español Melchor de Jovellanos, donde trabaja Maria Lozano (profesora de Biología) y, como el resto de los profesores, amante de la enseñanza y muy volcada en el proyecto que tiene el centro. Maria propuso en el centro el desarrollo de esta actividad con el fin de llevar arte y expresión al colegio, ya que en estos últimos años los colegios españoles han sufrido grandes recortes y una subida en las tasas referentes a las matrículas lo que ha provocado una bajada en el número de alumnos en los centros, por lo que las horas de música y plástica se han reducido.

Que la primera asignatura en perder calidad muchas veces sea plástica o música es algo que a mi personalmente, me entristece. Creo que la creatividad se debe de trabajar desde la educación y es necesaria, motivar al pensamiento creativo, al pensamiento divergente. Considero que educar desde la imaginación es algo necesario y que nos aporta la capacidad de ser más resolutivos no solo en el aspecto artístico, también en otras facetas de la vida.

Marruecos vive un momento delicado, no voy a entrar a analizar la educación en general de Marruecos, puesto que no la conozco, pero en el caso de institutos españoles como este, sí que puedo decir que ha desaparecido parcialmente el vínculo con el arte. Y no solo por la falta de asignaturas artísticas, también por la eliminación de bachilleratos como el de letras, que aunque se dé en otros institutos de Marruecos en este momento, es una realidad que puede extenderse. La literatura solo ocupa puestos básicos y no principales como podía ocurrir antes cuando se estudiaba “letras”. Por una causa u otra, no se dispone de muchos espacios donde volcar tu creatividad y trabajarla.

El hecho de que desarrollemos allí este taller no cambia la situación, y tampoco transforma la realidad, es complicado, pero si aporta un poco de luz en ese contexto gris y al menos durante un día o unas horas invitamos a crear y reflexionar con el arte.

Identidades, como ya he comentado anteriormente, es un proyecto que mezcla graffiti y pintura mural para crear un collage. Puesto que el resultado final es muy variopinto debido a que esta acción mural participativa da lugar a multitud de combinaciones por cada unx de lxs asistentes.

Alumnas del IE Melchor Jovellanos. Alhucemas, 2018.

En Melchor Jovellanos aprovechamos esta ocasión para enfocar la creación de estas nuevas identidades para trabajar la igualdad de género. Con Identidades solemos trabajar la plasticidad del género, la expresión de nuestros pensamientos, nuestra imagen o la percepción que podamos tener de nosotrxs mismxs o de lxs demás. 

En esta ocasión el planteamiento del taller se abordó de otro modo, ya que la acción que se programó se vinculó directamente al género, durante un par de horas los alumnos estaban invitados a imaginarse dentro del otro género. Por parejas, de forma colaborativa podían crear un alter ego.

Proyecto Identidades. Colaboran: IE Melchor Jovellanos. Lugar: Salón de Actos, IE Melchor de Jovellanos. Alhucemos, Marruecos, 2018.

Ha sido mi primera vez en Marruecos, primero estuvimos en Fez y después en Alhucemas para hacer esta actividad y en ambos sitios he aprendido algo importante, la inutilidad de los prejuicios y las generalizaciones.

Romperlos, cambiarlos, cambiar mis pensamientos…porque tanto en nuestra visita a Fez como en el Instituto la gente nos sorprendió. En el caso del Instituto, lxs alumnxs participaron más de lo que esperaba y de una manera abierta, participativa y con libertad. NO tuvieron inconvenientes con el planteamiento, se adaptaron a la idea. Disfrutaron de la actividad y sobre todo recalcaron que les encantaba graffitear. Cerrando el taller con conclusiones positivas. “Los colores son libres”, “un hombre puede llevar rosa y una mujer el pelo corto”, “queremos ser mujeres libres”…fueron algunas de sus frases con las que concluían la sesión de Identidades. 

De nuevo puedo cerrar una sesión de Identidades con satisfacción, viajar es maravilloso pero si además el viaje se formula a través del pretexto de realizar una actividad en algún lugar, te conectas al lugar y a la gente con la que la haces.

ALGUNAS FOTOS DE NUESTRA EXPERIENCIA EN ALHUCEMAS
Un vinito con Ana Arregui. Zarva Barroso, 2017.

…ANA ARREGUI

RACIMOS, CUERPOS LÍQUIDOS Y DIBUJOS CON LEJÍA

Conocer la obra de Ana Arregui es un viaje por el cuerpo, con el cuerpo de la mujer como punto de partida. Despega desde su corazón, desde su pecho y recorre por su piel, entrando y saliendo de lo que siente y como se percibe como mujer o persona. Caminar por su obra es descubrir que las cosas se pueden reinventar, que lo establecido es revisable y moldeable, que es líquido y no deja de ser un pigmento más en una paleta de colores que ella transforma y diluye, a veces con lejía, a veces con tinta, y siempre en continua transformación. Sus líneas cuentan historias, historias de su cuerpo, de su identidad, de su concepción del mundo, el mundo que debería ser o que fue, y dibujan un discurso que emborrona los límites del género y sus roles para crear nuevas maneras de entendernos.

Ana Arregui (1983) vive en Madrid desde hace más de seis años. Hablar de Ana es hablar de una amiga, de una artista a la que he visto evolucionar, en un principio de cerca porque estuvo varios años viviendo en Valencia, y ahora desde la distancia.

Hoy, aunque estemos un poco lejos,  tenemos una cita virtual y un vinito que compartir para ponernos al día y para que tú si nos lees conozcas a Ana Arregui un poco mejor. Con ella continuo mi sección de entrevistas en mi blog “Un Vinito con…” en el que quiero crear un espacio donde ayudar a dar a conocer artistas. ilustradorxs, dibujantxs y comiquerxs que están luchando por hacerse un hueco y vivir de lo que hacen.

Por si no conoces a Arregui, te adelanto que dibuja, pinta, hace performances, trabaja como diseñadora gráfica, dirige un departamento de arte, es toda una mujer orquesta. Pero bueno mejor que ella nos cuente, no me enrollo más.

UN vinito con Ana Arregui. Zarva barroso. Blog. 2017
Ana Arregui. Madrid. Noviembre, 2017.
– Ana, no sé si se me ha escapado algo en tu presentación, pero por si acaso cuéntame un poco. ¿Quién es Ana Arregui? ¿Cómo te defines como persona y artista o persona que crea?

Bueno me defino como artista plástica y multidisciplinar, profesión que compagino con directora de arte en una editorial. Como persona podría decir que me considero una persona valiente y de ideas claras, por lo que he querido en mi vida y lo que puedo decir si miro atrás. Por supuesto también tengo mis debilidades, mis miedos, como puede tener cualquier persona.

– ¿Te consideras ilustradora?

Me considero artista. Digamos que el dibujo es una de mis herramientas, si me apetece dibujo, si no pinto. Para mí el dibujo es algo que englobo dentro de los proyectos, en el sentido de que un proyecto artístico desde que nace hasta la plasmación puede derivar en dibujo u otra cosa.

Racimos. Ana Arregui, 2017.
– Ana como muchos artistas, no vive en su ciudad natal, vive en Madrid. ¿Por qué Madrid y no Valencia o Sevilla?

No me preguntes por qué, pero he vivido en tres ciudades y en mi pueblo, y aquí es donde yo me he sentido viva. Para mi Madrid ha sido el sitio donde yo me he ubicado. Digamos que siempre he acabado huyendo de los lugares donde he estado buscando un algo: que a veces era trabajo, otras formación u otras inquietudes … y ese algo por ahora en Madrid es donde lo encuentro. Esta ciudad me gusta, está muy viva. Después de años, no todo te sorprende como al principio, te habitúas al ritmo, todo ese vértigo inicial está mucho más modulado, pero estoy súper a gusto aquí. Todo el que me conoce sabe que yo soy madrileña, ja ja.

– Madrid, como una gran ciudad, dispone de museos importantes y grandes fundaciones. Pero también destaca por su actividad cultural underground, como es el caso de festivales como Se Alquila o Madrid Abierto, que funcionan de manera independiente y autogestionada. En tu caso has estado dentro de ambos círculos, ¿te has sentido más cómoda dentro de alguno? ¿Has encontrado más o menos participación en alguno de los formatos cuando has hecho performances como el de Arqueolejías?

He tenido la suerte de poder participar tanto en festivales independientes como en residencias o exposiciones dirigidas por instituciones, y todo tiene su lado bueno y su lado malo. Madrid es un sitio donde los dos formatos conviven. La gente es muy participativa en ambos. En el caso de iniciativas independientes cuentan con un núcleo participativo muy importante y totalmente altruista, porque requiere mucho de la participación ciudadana, de colectivos y suele tener mucha actividad con colectivos más desfavorecidos en sitios deslocalizados de lo que es el centro. Con esto no digo que las otras iniciativas de carácter privado no lo hagan, pero esta vía lo hace de una manera más directa. Aunque como todo tiene su pero, y para mí, sin duda, ha sido la falta de financiación. Durante un tiempo participe en Se alquila y otros eventos que se gestionaban desde grupos independientes como Tabakalera, y llega un momento en el que yo como artista no puedo subvencionar un evento con mis recursos (materiales, tiempo, etc). Llegó un momento en que mi desembolso era tal que por muchas ganas que tuviera, no podía y tenía que rechazar ofertas de proyectos muy interesantes. Para mi ese el aspecto negativo, a pesar de que lo que te mueve son todas las ganas y toda la independencia que tienen estos festivales.

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Foto realizada durante la Acción EL SEXO FUERTE. Mulheres en Acción- Violencia Zero. A Guarda. Pontevedra. 2017.

En cuanto a instituciones, he estado en residencias como la de ESTUDIO ABERTO en Lugo, donde contábamos con una financiación, que a veces no es mucha, pero es una ayuda, de una sala para la exposición de nuestro proyecto y la repercusión mediática suele ser mayor. Los dos modelos me parecen fundamentales. Pero vuelvo a recalcar el aspecto económico, cuando el desarrollo de la obra depende del artista es duro, porque no solo te puedes dedicar a su producción tienes que pensar en otras cosas que tienen un peso importante. Y es algo que se está generalizando demasiado, hay muchas actividades y eventos que dependen la financiación particular por parte del artista. Es necesario cambiar ese modelo, desgraciadamente no vivimos en un país donde el apoyo a la cultura sea generoso, es el lastre que tenemos. Para cualquier concurso, evento, invertimos mucho tiempo y dinero buscando una repercusión y visibilidad. Personalmente he colaborado en exposiciones y publicaciones y finalmente una no puede sostener eso. Porque si el arte es una profesión de la que esperas vivir y cuando lo que haces pierdes dinero, te planteas muchísimas cosas. En mi caso compagino dos profesiones: arte y diseño, no quiero desvincularme de las dos, pero no vivo del arte y eso es una realidad.

– ¿Cómo crees que es la situación de la mujer artista, crees que influye el hecho de ser mujer cuando buscas una residencia artística, apoyo para hacer algún proyecto? ¿Crees que se da visibilidad en el arte, se ven mujeres artistas?

Yo creo que en cuanto a la mujer artista hay una brecha importante. Se sigue teniendo una visión patriarcal del artista: artista hombre, siguen habiendo muchas más oportunidades para los hombres. Se puede ver en exposiciones o concursos, hay poca visibilidad. Por supuesto hay muchas mujeres artistas, conozco muchísimas, y ser más visibles es la lucha que tenemos. Esto se ha convertido en un deber, un deber que no debería de ser porque tendríamos que ser tod@s iguales y tener la misma visibilidad. Afortunadamente creo que poco a poco está cambiando. Ahora la sociedad reacciona cuando no hay ninguna mujer en una exposición, cuando no se habla de ninguna mujer artista en una conferencia, o no se sienta ninguna mujer en una mesa redonda o si el número de participación es muy desigual. Noto esa reacción pero sigue ocurriendo muchísimo. Si vas a ARCO, a cualquier feria o museo, el número de hombres es muy superior al de mujeres.

Antes hablabas de proyectos performativos como el de Arqueolejías, ¿qué hacías en Arqueolejías?

Arqueolejías es una performance que ha pasado por un proceso de evolución. Inicialmente la concebía como una racionalidad del retrato, una representación fiel y una acción improvisada que reaccionaba sobre esa figuración con materiales como la tinta o la lejía. Para crear un discurso en el que las identidades se despersonificaban y asexualizaban para adquirir una nueva expresión. Todo eso iba surgiendo a partir de una mancha, redescubriendo esa identidad. La acción estaba sujeta a una identidad, yo luchaba haciendo un retrato fiel de esa persona pero con los materiales hacia que todo eso se deconstruyése. Posteriormente, eso derivó no solo a un retrato central, como podía pasar anteriormente, empecé a pedir colaboraciones de gente, de cuerpos. Quería trabajar con el concepto de cuerpos líquidos, el concepto de liquidez del que habla Bauman: la falta de solidez, las relaciones cada vez más fugaces y etéreas, las que tenemos entre unxs y otrxs. Yo generaba cuerpos asexualizados, etéreos, volátiles y la acción partía de esa representación fiel para volatilizarse y reinterpretarse con lo que yo llamaba Acción Arqueoléjica. Con ese cuerpo líquido, esa racionalidad se desnuda, esa solidez se vuelve etérea. Estos conceptos los utilice para la última performance que hice: El sexo fuerte, en la que la finalidad era disolver esa línea entre lo masculino y lo femenino.

Arqueolejías. Ana Aregui.
– Justo estaba pensando en tu obra “El sexo fuerte” porque es uno de esos proyectos que se nutren de la participación, me gustaría que me hablases un poco de esa vivencia, ¿podrías contarnos un poco en qué consistió la obra y lo que hiciste en Pontevedra?

El Sexo fuerte es una performance englobada en el festival que se llama Mulheres en Acción – Violencia Zero, comisariado por Paula Cabaleiro en el que cada mes una artista genera un proyecto denunciando la violencia machista. En mi caso, yo lo presenté en el Concello da Guarda, en Pontevedra. Consistía en la disolución de los rasgos de género mediante lejías y tintas con una serie de retratos. Aunque no era una obra pensada en un principio para un sector de edad específico acabo asistiendo mucho público adolescente. Y acabo siendo una de mis mayores experiencias artísticas, me vi en un papel muy docente, por el hecho de que logré transmitirles un mensaje feminista relacionado con la denuncia de la violencia machista, cuestionando los roles que la sociedad otorga obligatoriamente a uno y otro género, reflexiones que desgraciadamente no están hoy por hoy incluidas en la educación reglada. El texto que leí quería invitar a entender ese rol que tenemos las mujeres: nosotras no tenemos que ser ni fuertes ni débiles, no tenemos por qué aprender a defendernos, ellos no tienen por qué atacarnos.

EL Sexo fuerte. Mulheres en accion violencia zero. pontevvedra.
Foto realizada durante la Acción EL SEXO FUERTE. Mulheres en Acción- Violencia Zero. A Guarda. Pontevedra. 2017.
– Desde hace algún tiempo he visto que has dejado un poco de lado la lejía para centrarte en otros proyectos, como es el caso de Racimos. ¿En qué consiste Racimos?

Mientras que Arqueolejías era una acción performativa puntual, en parte, pero no solo, por la toxicidad de los materiales, Racimos es un trabajo continuo, extendido en el tiempo, que sigue generando cosas nuevas en cuanto a obra y en cuanto a discurso. Su punto de partida es el proyecto No – Autorretrato (Propuesta integrada en The Trial Project (junto a MIguel Benjumea y Juan Antonio Cerezuela para WE ARE FAIR 2015) y básicamente es un reflejo de inquietudes, reflexiones, dudas…a cerca de mi identidad de género. En Racimos trabajo con mi propio cuerpo porque es un proyecto fruto de una etapa vital más introspectiva, con mi llegada a Madrid. Es un ejercicio de autobservación en libertad y de pérdida de miedo a mostrar mi cuerpo de mujer, es un juego con el que me divierto, dibujo lo que va saliendo de mi memoria y arranco el estigma y el peso social achacado a lo femenino. Racimos representa la idea del sexo, son todos esos significados que tiene el género, sobre todo los que le da la sociedad, como las connotaciones sexuales adquiridas hacia algunas partes del cuerpo. Y produciendo un resultado en forma de despojo, masas, deformaciones, que, sin embargo, tiene un elemento importante de fascinación acentuada por un estilo grotesco, deformado y un poco siniestro.

– ¿Por qué dices en varias ocasiones que en tu discurso, la línea de investigación se ve afectada por lo personal, lo vivido? ¿De qué manera influyen tus vivencias en cómo evoluciona tu obra?

Todo lo que he generado en mi trayectoria tiene una relación muy fuerte con mis inquietudes y cuestionamientos acerca del género y otras facetas de mi desarrollo como persona. Mi obra al fin y al cabo, es un trabajo personal de pérdida del miedo y el pudor sobre mi propio cuerpo. En mi caso, me afectó por sentirme niña-mujer muy pronto, algo que me condicionó gran parte de mi vida. Lo que he hecho es ir plasmando, expresando y recopilando ese miedo a mostrarme como persona y a nivel artístico. Además el haberme alejado de mi entorno familiar y educativo, alejarme de una educación y entorno tradicional, me ha dado perspectiva y una actitud crítica hacia lo que he sido que también reflejo en mis trabajos.

¿Podrías contarme un poco como es tu proceso de creación?

No tengo un procedimiento unitario, siento que cada cosa que quiero expresar necesita una forma y un formato diferentes. Sobre todo cuando se trata de mi producción “natural”, la no relacionada con ningún fin expositivo, mi proceso creativo es muy visceral e impaciente, creo impulsivamente, totalmente fuera de todo método u organización temporal. De hecho muchas veces el discurso surge una vez he producido la obra concreta de esa manera impulsiva. No me decanto por un material, ni un procedimiento concreto, de ahí que pueda pasar de Arqueolejías a Racimos.

– ¿Cómo definirías tu posición ante el género ahora con tu obra?

Actualmente enfoco mis obras hacia mi propio cuerpo, sentido como de mujer. Paradogicamente, todo mi trabajo más reciente disolviendo la relación cuerpo – identidad me ha dado una visión más global del género.

Mi obra va en la línea de cuestionar los condicionamientos sociales que se nos imponen por ser mujeres y hombres, yo me considero mujer pero aspiro a decidir en libertad independientemente de esas connotaciones y sin esa represión u obligaciones sociales. Y defiendo la vivencia transversal del género de quienes no lo viven como algo cerrado: porque te puedes considerar dentro de un género definido o dentro de otras posturas, puedes sentirte hombre o mujer, o sentirte cómodo dentro de uno de los géneros pero eso no quiere decir que lo sientas así siempre. Debemos tener la libertad de elegir.

¿Esta visión del género es un compromiso con el que trabajar de ahora en adelante?

Mi línea de trabajo se centra en el concepto de individuo, abarcando desde su relación con su cuerpo hasta su relación con su contexto y la sociedad. Esto que hemos comentado hasta ahora es lo que estoy mostrando en este momento, pero tengo otros proyectos en el cajón con los que hablar de forma más plural. Y sí, es un compromiso porque yo trabajo con la identidad, siempre, pero ya veremos en que puede derivar.

– ¿Crees que el arte ha de ser comprometido?

Claro que sí. Entiendo que exista un sector del arte que se centra más en lo contemplativo o estético, que pueden ser aspectos más banales, y lo respeto. Pero me parece necesario el aspecto reivindicativo del arte y su carácter de denuncia. La labor del artista es llegar a muchos puntos de la sociedad a través de la reflexión con su arte. Con el arte contemporáneo, el arte se expresa para hablar de política, para educar, para comunicar, independientemente de que las personas a las que llegue quieran seguir o no su línea de investigación. Crear arte es crear herramientas y canales para la educación, la reflexión, el pensamiento crítico y por consiguiente mejorar la sociedad.

Proyecto_Pluriempleo. Ana Arregui. Universidad de Valencia.
Proyecto_Pluriempleo.Mostra d’Art Pùblic 2011. Ana Arregui. Universidad de Valencia.
– ¿Qué papel puede tener el arte en lo que respecta a la mujer? Es decir, como puede ayudar el arte a que mejore la situación de la mujer: violencia de género, violaciones, desigualdad laboral, feminicidios…?

El arte es un canal, una herramienta con la que poder hacer llegar mensajes a la gente y a las masas. Crear conlleva una gran responsabilidad, pero también puede ayudar en una labor docente, puede tener fines terapéuticos, ser un gran comunicador y un medio de expresión individual o colectivo. El arte puede crear espacios de denuncia muy potentes cuando se hace partícipe a la población, donde se expresen tanto hombres como mujeres y haciéndoles partícipes a igual nivel. Considero que una verdadera transformación sería posible solo si la sociedad no apartase a ningún sector del problema que queramos cambiar. En el caso de la violencia de género o temas que afectan a la consideración de la mujer, hemos de educar en la empatía para que todas las partes se puedan entender y caminar juntos. Con esto me refiero a la inclusión del  movimiento feminista en la educación y en convertirlo en un tema de interés, hemos de buscar los mecanismos para que este fin sea de un interés común para la sociedad, y conocer y saber que es la violencia machista, de los problemas o diferencias sociales que derivan. Y evidentemente, el arte puede ayudar a hacer esta idea posible.

Retoricas Corporales. Ana Arregui.
Retóricas corporales. Ana Arregui. 2010.
– ¿En qué proyectos te hayas ahora inmersa o qué proyectos tienes en mente?

Estoy en una fase de investigación y desarrollo respecto a mi discurso, tengo un par de proyectos artísticos para el año que viene. Aunque he de decirte que estoy inmersa en mi trabajo de diseñadora y me ocupa bastante tiempo y eso hace que me aparte temporalmente de mi producción. Pero seguiré creando.

– Gracias Ana por este rato, ha sido un placer reencontrarme contigo de esta forma.

De nada, lo próximo unas cañas en Madrid.

Esta entrevista también ha sido publicada en la página Question Femenina, dentro de la sección ILÚSTRATE. 

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