Un vinito con Ana Arregui. Zarva Barroso, 2017.

…ANA ARREGUI

RACIMOS, CUERPOS LÍQUIDOS Y DIBUJOS CON LEJÍA

Conocer la obra de Ana Arregui es un viaje por el cuerpo, con el cuerpo de la mujer como punto de partida. Despega desde su corazón, desde su pecho y recorre por su piel, entrando y saliendo de lo que siente y como se percibe como mujer o persona. Caminar por su obra es descubrir que las cosas se pueden reinventar, que lo establecido es revisable y moldeable, que es líquido y no deja de ser un pigmento más en una paleta de colores que ella transforma y diluye, a veces con lejía, a veces con tinta, y siempre en continua transformación. Sus líneas cuentan historias, historias de su cuerpo, de su identidad, de su concepción del mundo, el mundo que debería ser o que fue, y dibujan un discurso que emborrona los límites del género y sus roles para crear nuevas maneras de entendernos.

Ana Arregui (1983) vive en Madrid desde hace más de seis años. Hablar de Ana es hablar de una amiga, de una artista a la que he visto evolucionar, en un principio de cerca porque estuvo varios años viviendo en Valencia, y ahora desde la distancia.

Hoy, aunque estemos un poco lejos,  tenemos una cita virtual y un vinito que compartir para ponernos al día y para que tú si nos lees conozcas a Ana Arregui un poco mejor. Con ella continuo mi sección de entrevistas en mi blog “Un Vinito con…” en el que quiero crear un espacio donde ayudar a dar a conocer artistas. ilustradorxs, dibujantxs y comiquerxs que están luchando por hacerse un hueco y vivir de lo que hacen.

Por si no conoces a Arregui, te adelanto que dibuja, pinta, hace performances, trabaja como diseñadora gráfica, dirige un departamento de arte, es toda una mujer orquesta. Pero bueno mejor que ella nos cuente, no me enrollo más.

UN vinito con Ana Arregui. Zarva barroso. Blog. 2017
Ana Arregui. Madrid. Noviembre, 2017.
– Ana, no sé si se me ha escapado algo en tu presentación, pero por si acaso cuéntame un poco. ¿Quién es Ana Arregui? ¿Cómo te defines como persona y artista o persona que crea?

Bueno me defino como artista plástica y multidisciplinar, profesión que compagino con directora de arte en una editorial. Como persona podría decir que me considero una persona valiente y de ideas claras, por lo que he querido en mi vida y lo que puedo decir si miro atrás. Por supuesto también tengo mis debilidades, mis miedos, como puede tener cualquier persona.

– ¿Te consideras ilustradora?

Me considero artista. Digamos que el dibujo es una de mis herramientas, si me apetece dibujo, si no pinto. Para mí el dibujo es algo que englobo dentro de los proyectos, en el sentido de que un proyecto artístico desde que nace hasta la plasmación puede derivar en dibujo u otra cosa.

Racimos. Ana Arregui, 2017.
– Ana como muchos artistas, no vive en su ciudad natal, vive en Madrid. ¿Por qué Madrid y no Valencia o Sevilla?

No me preguntes por qué, pero he vivido en tres ciudades y en mi pueblo, y aquí es donde yo me he sentido viva. Para mi Madrid ha sido el sitio donde yo me he ubicado. Digamos que siempre he acabado huyendo de los lugares donde he estado buscando un algo: que a veces era trabajo, otras formación u otras inquietudes … y ese algo por ahora en Madrid es donde lo encuentro. Esta ciudad me gusta, está muy viva. Después de años, no todo te sorprende como al principio, te habitúas al ritmo, todo ese vértigo inicial está mucho más modulado, pero estoy súper a gusto aquí. Todo el que me conoce sabe que yo soy madrileña, ja ja.

– Madrid, como una gran ciudad, dispone de museos importantes y grandes fundaciones. Pero también destaca por su actividad cultural underground, como es el caso de festivales como Se Alquila o Madrid Abierto, que funcionan de manera independiente y autogestionada. En tu caso has estado dentro de ambos círculos, ¿te has sentido más cómoda dentro de alguno? ¿Has encontrado más o menos participación en alguno de los formatos cuando has hecho performances como el de Arqueolejías?

He tenido la suerte de poder participar tanto en festivales independientes como en residencias o exposiciones dirigidas por instituciones, y todo tiene su lado bueno y su lado malo. Madrid es un sitio donde los dos formatos conviven. La gente es muy participativa en ambos. En el caso de iniciativas independientes cuentan con un núcleo participativo muy importante y totalmente altruista, porque requiere mucho de la participación ciudadana, de colectivos y suele tener mucha actividad con colectivos más desfavorecidos en sitios deslocalizados de lo que es el centro. Con esto no digo que las otras iniciativas de carácter privado no lo hagan, pero esta vía lo hace de una manera más directa. Aunque como todo tiene su pero, y para mí, sin duda, ha sido la falta de financiación. Durante un tiempo participe en Se alquila y otros eventos que se gestionaban desde grupos independientes como Tabakalera, y llega un momento en el que yo como artista no puedo subvencionar un evento con mis recursos (materiales, tiempo, etc). Llegó un momento en que mi desembolso era tal que por muchas ganas que tuviera, no podía y tenía que rechazar ofertas de proyectos muy interesantes. Para mi ese el aspecto negativo, a pesar de que lo que te mueve son todas las ganas y toda la independencia que tienen estos festivales.

Ana-arregui-sexo-fuerte-blog
Foto realizada durante la Acción EL SEXO FUERTE. Mulheres en Acción- Violencia Zero. A Guarda. Pontevedra. 2017.

En cuanto a instituciones, he estado en residencias como la de ESTUDIO ABERTO en Lugo, donde contábamos con una financiación, que a veces no es mucha, pero es una ayuda, de una sala para la exposición de nuestro proyecto y la repercusión mediática suele ser mayor. Los dos modelos me parecen fundamentales. Pero vuelvo a recalcar el aspecto económico, cuando el desarrollo de la obra depende del artista es duro, porque no solo te puedes dedicar a su producción tienes que pensar en otras cosas que tienen un peso importante. Y es algo que se está generalizando demasiado, hay muchas actividades y eventos que dependen la financiación particular por parte del artista. Es necesario cambiar ese modelo, desgraciadamente no vivimos en un país donde el apoyo a la cultura sea generoso, es el lastre que tenemos. Para cualquier concurso, evento, invertimos mucho tiempo y dinero buscando una repercusión y visibilidad. Personalmente he colaborado en exposiciones y publicaciones y finalmente una no puede sostener eso. Porque si el arte es una profesión de la que esperas vivir y cuando lo que haces pierdes dinero, te planteas muchísimas cosas. En mi caso compagino dos profesiones: arte y diseño, no quiero desvincularme de las dos, pero no vivo del arte y eso es una realidad.

– ¿Cómo crees que es la situación de la mujer artista, crees que influye el hecho de ser mujer cuando buscas una residencia artística, apoyo para hacer algún proyecto? ¿Crees que se da visibilidad en el arte, se ven mujeres artistas?

Yo creo que en cuanto a la mujer artista hay una brecha importante. Se sigue teniendo una visión patriarcal del artista: artista hombre, siguen habiendo muchas más oportunidades para los hombres. Se puede ver en exposiciones o concursos, hay poca visibilidad. Por supuesto hay muchas mujeres artistas, conozco muchísimas, y ser más visibles es la lucha que tenemos. Esto se ha convertido en un deber, un deber que no debería de ser porque tendríamos que ser tod@s iguales y tener la misma visibilidad. Afortunadamente creo que poco a poco está cambiando. Ahora la sociedad reacciona cuando no hay ninguna mujer en una exposición, cuando no se habla de ninguna mujer artista en una conferencia, o no se sienta ninguna mujer en una mesa redonda o si el número de participación es muy desigual. Noto esa reacción pero sigue ocurriendo muchísimo. Si vas a ARCO, a cualquier feria o museo, el número de hombres es muy superior al de mujeres.

Antes hablabas de proyectos performativos como el de Arqueolejías, ¿qué hacías en Arqueolejías?

Arqueolejías es una performance que ha pasado por un proceso de evolución. Inicialmente la concebía como una racionalidad del retrato, una representación fiel y una acción improvisada que reaccionaba sobre esa figuración con materiales como la tinta o la lejía. Para crear un discurso en el que las identidades se despersonificaban y asexualizaban para adquirir una nueva expresión. Todo eso iba surgiendo a partir de una mancha, redescubriendo esa identidad. La acción estaba sujeta a una identidad, yo luchaba haciendo un retrato fiel de esa persona pero con los materiales hacia que todo eso se deconstruyése. Posteriormente, eso derivó no solo a un retrato central, como podía pasar anteriormente, empecé a pedir colaboraciones de gente, de cuerpos. Quería trabajar con el concepto de cuerpos líquidos, el concepto de liquidez del que habla Bauman: la falta de solidez, las relaciones cada vez más fugaces y etéreas, las que tenemos entre unxs y otrxs. Yo generaba cuerpos asexualizados, etéreos, volátiles y la acción partía de esa representación fiel para volatilizarse y reinterpretarse con lo que yo llamaba Acción Arqueoléjica. Con ese cuerpo líquido, esa racionalidad se desnuda, esa solidez se vuelve etérea. Estos conceptos los utilice para la última performance que hice: El sexo fuerte, en la que la finalidad era disolver esa línea entre lo masculino y lo femenino.

Arqueolejías. Ana Aregui.
– Justo estaba pensando en tu obra “El sexo fuerte” porque es uno de esos proyectos que se nutren de la participación, me gustaría que me hablases un poco de esa vivencia, ¿podrías contarnos un poco en qué consistió la obra y lo que hiciste en Pontevedra?

El Sexo fuerte es una performance englobada en el festival que se llama Mulheres en Acción – Violencia Zero, comisariado por Paula Cabaleiro en el que cada mes una artista genera un proyecto denunciando la violencia machista. En mi caso, yo lo presenté en el Concello da Guarda, en Pontevedra. Consistía en la disolución de los rasgos de género mediante lejías y tintas con una serie de retratos. Aunque no era una obra pensada en un principio para un sector de edad específico acabo asistiendo mucho público adolescente. Y acabo siendo una de mis mayores experiencias artísticas, me vi en un papel muy docente, por el hecho de que logré transmitirles un mensaje feminista relacionado con la denuncia de la violencia machista, cuestionando los roles que la sociedad otorga obligatoriamente a uno y otro género, reflexiones que desgraciadamente no están hoy por hoy incluidas en la educación reglada. El texto que leí quería invitar a entender ese rol que tenemos las mujeres: nosotras no tenemos que ser ni fuertes ni débiles, no tenemos por qué aprender a defendernos, ellos no tienen por qué atacarnos.

EL Sexo fuerte. Mulheres en accion violencia zero. pontevvedra.
Foto realizada durante la Acción EL SEXO FUERTE. Mulheres en Acción- Violencia Zero. A Guarda. Pontevedra. 2017.
– Desde hace algún tiempo he visto que has dejado un poco de lado la lejía para centrarte en otros proyectos, como es el caso de Racimos. ¿En qué consiste Racimos?

Mientras que Arqueolejías era una acción performativa puntual, en parte, pero no solo, por la toxicidad de los materiales, Racimos es un trabajo continuo, extendido en el tiempo, que sigue generando cosas nuevas en cuanto a obra y en cuanto a discurso. Su punto de partida es el proyecto No – Autorretrato (Propuesta integrada en The Trial Project (junto a MIguel Benjumea y Juan Antonio Cerezuela para WE ARE FAIR 2015) y básicamente es un reflejo de inquietudes, reflexiones, dudas…a cerca de mi identidad de género. En Racimos trabajo con mi propio cuerpo porque es un proyecto fruto de una etapa vital más introspectiva, con mi llegada a Madrid. Es un ejercicio de autobservación en libertad y de pérdida de miedo a mostrar mi cuerpo de mujer, es un juego con el que me divierto, dibujo lo que va saliendo de mi memoria y arranco el estigma y el peso social achacado a lo femenino. Racimos representa la idea del sexo, son todos esos significados que tiene el género, sobre todo los que le da la sociedad, como las connotaciones sexuales adquiridas hacia algunas partes del cuerpo. Y produciendo un resultado en forma de despojo, masas, deformaciones, que, sin embargo, tiene un elemento importante de fascinación acentuada por un estilo grotesco, deformado y un poco siniestro.

– ¿Por qué dices en varias ocasiones que en tu discurso, la línea de investigación se ve afectada por lo personal, lo vivido? ¿De qué manera influyen tus vivencias en cómo evoluciona tu obra?

Todo lo que he generado en mi trayectoria tiene una relación muy fuerte con mis inquietudes y cuestionamientos acerca del género y otras facetas de mi desarrollo como persona. Mi obra al fin y al cabo, es un trabajo personal de pérdida del miedo y el pudor sobre mi propio cuerpo. En mi caso, me afectó por sentirme niña-mujer muy pronto, algo que me condicionó gran parte de mi vida. Lo que he hecho es ir plasmando, expresando y recopilando ese miedo a mostrarme como persona y a nivel artístico. Además el haberme alejado de mi entorno familiar y educativo, alejarme de una educación y entorno tradicional, me ha dado perspectiva y una actitud crítica hacia lo que he sido que también reflejo en mis trabajos.

¿Podrías contarme un poco como es tu proceso de creación?

No tengo un procedimiento unitario, siento que cada cosa que quiero expresar necesita una forma y un formato diferentes. Sobre todo cuando se trata de mi producción “natural”, la no relacionada con ningún fin expositivo, mi proceso creativo es muy visceral e impaciente, creo impulsivamente, totalmente fuera de todo método u organización temporal. De hecho muchas veces el discurso surge una vez he producido la obra concreta de esa manera impulsiva. No me decanto por un material, ni un procedimiento concreto, de ahí que pueda pasar de Arqueolejías a Racimos.

– ¿Cómo definirías tu posición ante el género ahora con tu obra?

Actualmente enfoco mis obras hacia mi propio cuerpo, sentido como de mujer. Paradogicamente, todo mi trabajo más reciente disolviendo la relación cuerpo – identidad me ha dado una visión más global del género.

Mi obra va en la línea de cuestionar los condicionamientos sociales que se nos imponen por ser mujeres y hombres, yo me considero mujer pero aspiro a decidir en libertad independientemente de esas connotaciones y sin esa represión u obligaciones sociales. Y defiendo la vivencia transversal del género de quienes no lo viven como algo cerrado: porque te puedes considerar dentro de un género definido o dentro de otras posturas, puedes sentirte hombre o mujer, o sentirte cómodo dentro de uno de los géneros pero eso no quiere decir que lo sientas así siempre. Debemos tener la libertad de elegir.

¿Esta visión del género es un compromiso con el que trabajar de ahora en adelante?

Mi línea de trabajo se centra en el concepto de individuo, abarcando desde su relación con su cuerpo hasta su relación con su contexto y la sociedad. Esto que hemos comentado hasta ahora es lo que estoy mostrando en este momento, pero tengo otros proyectos en el cajón con los que hablar de forma más plural. Y sí, es un compromiso porque yo trabajo con la identidad, siempre, pero ya veremos en que puede derivar.

– ¿Crees que el arte ha de ser comprometido?

Claro que sí. Entiendo que exista un sector del arte que se centra más en lo contemplativo o estético, que pueden ser aspectos más banales, y lo respeto. Pero me parece necesario el aspecto reivindicativo del arte y su carácter de denuncia. La labor del artista es llegar a muchos puntos de la sociedad a través de la reflexión con su arte. Con el arte contemporáneo, el arte se expresa para hablar de política, para educar, para comunicar, independientemente de que las personas a las que llegue quieran seguir o no su línea de investigación. Crear arte es crear herramientas y canales para la educación, la reflexión, el pensamiento crítico y por consiguiente mejorar la sociedad.

Proyecto_Pluriempleo. Ana Arregui. Universidad de Valencia.
Proyecto_Pluriempleo.Mostra d’Art Pùblic 2011. Ana Arregui. Universidad de Valencia.
– ¿Qué papel puede tener el arte en lo que respecta a la mujer? Es decir, como puede ayudar el arte a que mejore la situación de la mujer: violencia de género, violaciones, desigualdad laboral, feminicidios…?

El arte es un canal, una herramienta con la que poder hacer llegar mensajes a la gente y a las masas. Crear conlleva una gran responsabilidad, pero también puede ayudar en una labor docente, puede tener fines terapéuticos, ser un gran comunicador y un medio de expresión individual o colectivo. El arte puede crear espacios de denuncia muy potentes cuando se hace partícipe a la población, donde se expresen tanto hombres como mujeres y haciéndoles partícipes a igual nivel. Considero que una verdadera transformación sería posible solo si la sociedad no apartase a ningún sector del problema que queramos cambiar. En el caso de la violencia de género o temas que afectan a la consideración de la mujer, hemos de educar en la empatía para que todas las partes se puedan entender y caminar juntos. Con esto me refiero a la inclusión del  movimiento feminista en la educación y en convertirlo en un tema de interés, hemos de buscar los mecanismos para que este fin sea de un interés común para la sociedad, y conocer y saber que es la violencia machista, de los problemas o diferencias sociales que derivan. Y evidentemente, el arte puede ayudar a hacer esta idea posible.

Retoricas Corporales. Ana Arregui.
Retóricas corporales. Ana Arregui. 2010.
– ¿En qué proyectos te hayas ahora inmersa o qué proyectos tienes en mente?

Estoy en una fase de investigación y desarrollo respecto a mi discurso, tengo un par de proyectos artísticos para el año que viene. Aunque he de decirte que estoy inmersa en mi trabajo de diseñadora y me ocupa bastante tiempo y eso hace que me aparte temporalmente de mi producción. Pero seguiré creando.

– Gracias Ana por este rato, ha sido un placer reencontrarme contigo de esta forma.

De nada, lo próximo unas cañas en Madrid.

Esta entrevista también ha sido publicada en la página Question Femenina, dentro de la sección ILÚSTRATE. 

¡SIGUE A ANA ARREGUI EN SUS REDES 😉 !

Un vinito con Cristina Geneiro

…CRISTINA GENEIRO (PURALINEA)

Inaugurando este espacio con una sirena ilustradora y heavy metal

El Universo de Puralinea es un océano, es un mar de ballenas con alas de paloma, de sirenas rebeldes, de brujas modernas y de seres metamórficos creados a su antojo. En su mar lo visceral nada al lado de la racional para trastocarlo, sus ilustraciones no pasan desapercibidas: te estremecen, te incomodan, te deleitan con su belleza grotesca, cruda y agridulce. Su linea es clara, limpia y cortante. Su estética de un aire retro y un color conceptual que siempre refuerza su mensaje. Sus protagonistas en su mayoría son mujeres: a veces en papeles trasgresores, otras protagonizando secuencias de temática dadá y otras hablando con su cuerpo, pues el desnudo femenino tiene un claro puesto dentro de su obra. La obra de Cristina es mágica pero familiar, es kitsch y pop, es folclórica y snob, su lenguaje se construye en el contraste, en el choque de conceptos inverosímiles y que hace convivir.

Cristina Geneiro Aragón (Cádiz, 1982) conocida como Puralinea, estudió Bellas Artes en Sevilla y Barcelona. Sus primeros tres años de la carrera los realizó en la Universidad de San Pablo (Sevilla) y allí fue donde coincidí con ella. Fuimos compañeros de clase. Y ya por aquel entonces Cristina era de esas artistas que brillaba con su luz propia, ella y su arte tenían mucho que decir.

Hoy aunque estemos a más de 500 kilómetros de distancia estaremos un rato juntos, de manera virtual, pero nos tomaremos un vinito juntos. Con ella inauguro mi sección de entrevistas en mi blog “Un Vinito con…” en el que quiero crear un espacio donde ayudar a dar a conocer artistas. ilustradorxs, dibujantxs y comiquerxs que están luchando por hacerse un hueco y vivir de lo que hacen.

Tengo suerte de que Cristina este ahora en Cádiz, porque hace muy poco estaba por Filipinas pintando un mural para una escuela con el proyecto Riding Colors. Pero bueno, no me entretengo más que tengo a Cristina al otro lado esperándome.

Cristina Geneiro (Puralinea). Cádiz. Noviembre, 2017.

– ¡Hola Cristina! Acabo de hacerte una introducción, pero quiero que tú nos cuentes mejor. Así que mi primera pregunta es…¡Pum!, ¿Quién es Cristina Geneiro o Puralínea?

Vaya tela, empezamos fuerte. Nunca he sido una persona con demasiada autoestima o un ego demasiado grande como para poner mi nombre y apellidos y que eso me identificara como artista, también había al principio mucho miedo al fracaso y sin mi nombre real era más fácil esconderme u olvidarlo. Usar otro nombre es un reflejo de cómo soy: una mujer con muchas personalidades, parcelas diferentes y ganas de jugar al despiste!. Quiero pensar que estoy aún por definir y con muchas cosas por vivir.

¿Por qué Puralínea?

Porque me identifico mucho con la línea, me cuesta expresarme sólo a través de manchas o color, me gustan  los dibujos muy bajos de color, con uno o dos tonos o blanco y negro directamente. Me gustan las cosas limpias, estéticamente simples, y quería llegar a eso, o al menos intentarlo. Por eso el nombre de Puralínea que empieza por Pura, que puede ser un nombre de mujer y conceptualmente resumía  lo que quería transmitir. Llegar a la esencia de la línea.

Sirena ciudad. Cristina Geneiro (Pura linea).

Ahora vives en Cádiz, ¿qué tiene La Tacita de Plata para que vuelvas? Porque sé que viviste en Barcelona varios años.

Viví en Barcelona más de cinco años por estudios, trabajo y amor; exprimí la ciudad al máximo y ella a mí, pero acabé volviendo al sur; y por aquí me he movido entre Cádiz y Sevilla según eran las circunstancias personales. Volver a Cádiz es de estar como una cabra y un poco suicidio laboral, aunque es mi casa, es una de las ciudades con más paro de España. Ahora mismo vivo en mi barrio, cerca de mis padres y del mar, que es lo más importante para mí si elijo ciudad para vivir. El que una ciudad tenga mar influye muchísimo en mi estado de bienestar, necesito amplitud de miras, poder irme a la playa, dar un paseo, sentarme y ver las olas. Sentirme pequeña ante el océano hace que relativices todo lo que te pasa y que los problemas sean minucias. Todo esto afecta el estado emocional de una y al final salen mejor las cosas. Así que el lado romántico de estar aquí es el mar, la realidad es que las circunstancias obligan!!

Bueno aunque en Cádiz tienes tu mar, tu casa, tu gente… también sé que has viajado varias veces a otros lugares para llenarlos con tu arte. Tu último viaje fue a Filipinas ¿no? ¿qué hiciste allí concretamente?.

Pues el viaje a Filipinas fue gracias a Adrián Torres, también compañero nuestro de la facultad de Sevilla. Él ha creado Riding Colors, y con RC se dedica a llevar el arte, color y talleres para asociaciones, fundaciones y Ongs que trabajan con la infancia en entornos desfavorecidos. Adrián empezó a ofrecerse como voluntario para pintar las paredes de sus escuelas, comedores u orfanatos, para que niños que no salen del orfanato, tuviesen más color y alegría en sus espacios. El año pasado, RC decidió contar con un equipo para Filipinas. Así que desde España fuimos Adrián y yo, como parte de Arte y Gala Robles, como coreógrafa y bailarina. En Filipinas, nos reunimos con un artista local, Gringo Benedicto y con una artista de Malasia, Caryn Koh. Fue una experiencia maravillosa pero muy dura por los casos de cada niño. Estuvimos tres semanas conviviendo en un orfanato, propiedad de Kalipay Negrense (que es la asociación que trabaja con estos niños). Había clases de danza y nosotros que pintamos la escuela, pues Adrián ya había trabajado en otros espacios comunes en viajes anteriores. Aportamos también murales al orfanato de los niños más pequeños.

Colegio de la fundación Kalipainegrense. Riding Colors. Cristina Geneiro
Colegio de la fundación Kalipainegrense. Riding Colors. Cristina Geneiro

Te aportaría un montón de cosas esta experiencia, ¿no?

Fue una experiencia muy reconfortante, llegar y ver que los niños se emocionan solamente por ver gente nueva. Sus condiciones de vida son duras, cualquier caso de aquellos niños en España o Europa daría para no sé cuantos telediarios, denuncias sociales o incluso cambio de leyes. Cuanto más sabías más costoso se te hacía estar allí, pero también más gratificante. Así que trabajamos todos los días y muy contenta con el resultado, pinté tres murales: unos pandas para los niños pequeños, una sirena con un pulpo y unas medusas para los niños del colegio y uno último que era algo simbólico de unas manos haciendo un corazón que reflejaba mis sentimientos amor y agradecimiento. Es una experiencia que jamás olvidaré y tengo muchísimas ganas de repetir.

Ya sabes que te sigo en tus redes, veo que no paras y que le estas dando fuerte a la pintura mural. He visto el mural que hiciste para el refugio de perros en Conil. ¿mo surg esa idea? ¿Contaste con algun apoyo para hacerlo (económica, de otros artistas)?

Pues mira el mural está en Refugio Kimba. Dentro de ese refugio, que acoge a todo tipo de perros y también gatos, está la Asociacion Amigo Galgo, pues el número de galgos que acogen es muy alto y necesitan su espacio propio. AAG contactó con nosotros a través de RC para ver si podíamos hacer un mural con el que fomentar la adopción de los perros en los vídeos, mejorar el entorno para que se viera más bonito y el perro estuviera más alegre. Como Adrián estaba en el extranjero fui en nombre de RC a pintar el mural con la ayuda de Maite Ledesma, pintora de Conil. Finalmente hicimos dos murales y fue una experiencia muy satisfactoria, más que nada por conocer la labor que hacen desde AAG y poder estar allí con los animales.

Mural para la Asociación Amigo Galgo. Cristina Geneiro. 2017.
Paredes con mural de Cristina Geneiro. Refugio Kimba. Conil, 2017.

La verdad es que en el arte parece que cuando nos volcamos para ayudar a otras personas todo cobra más sentido. Pero es complicado cuando decides vivir de lo que haces, ¿tú cuando te viste como artista?¿cuando decidiste tirarte a la piscina con tu arte o al mar cual Sirena?

Jaja, me gusta mucho lo de tirarme al mar cual Sirena. Pues mira, al final uno hace la carrera y cuando sales, yo creo que el 90% de los compañeros, nos encontramos ante un vacío tremendo porque no sabemos por dónde tirar. Poca gente conozco yo que haya conseguido vivir bien de lo que hace. Cuando terminé Bellas Artes trabajé como dibujante profesional en Barcelona, en una empresa de retratos por encargo, una cosa un poco extraña, pero que me hizo sentir realizada como profesional. Después vino la vuelta a Cádiz y el trabajo en un museo de Arte Contemporáneo, hasta que llegó la crisis y cambios en el equipo. Me fui a Sevilla y allí no encontré más que trabajar como teleoperadora. Durante dos años y medio atendiendo llamadas se forjó la osadía de dejar un trabajo estable pero que me mataba por dentro, nadie llama a su compañía de buenas maneras!! Mi ánimo bajaba, pero me salían encargos y exposiciones, así que verme en aquel entorno hizo que apostara por mí misma. Ha sido un proceso muy largo, verme con seguridad de poder hacerlo. Y ahí sigo, intentando sobrevivir y hacer lo que más me gusta.

¿Cómo ves la situación actual en el arte en lo que a ti te respecta, en cómic – ilustración?

La veo difícil, pero con esperanza. Con esperanza porque creo que el terreno de la ilustración está bien considerado por el público. La gente quiere personalizar sus espacios. Ahí la ilustración tiene  mucho que decir. Por lo menos yo veo que se venden muchos prints y láminas, y que la gente confía en los ilustradores. También hay un auge de la ilustración artesanal, la acuarela, el lápiz, todo esto se ve muchísimo. Creo que hemos llegado a un tope de todo lo digital: hace diez años era el futuro, todo era diseño gráfico, todo tenía un toque muy limpio, muy de Adobe Illustrator y ahora, sin embargo, vuelve el gusto por lo hecho a mano, por el trazo, por la huella humana. Con el cómic, sobre todo lo que es Novela Gráfica, todo el mundo tiene aunque sea una de referencia o un autor. Se ha vuelto un objeto muy “regalable”. Veo interés, otra cosa es que sea difícil, por los precios, por los sueldos, por el margen de beneficio que uno se lleva… Los beneficios son tan mínimos y el esfuerzo del artista tan grande que en ese sentido si que hay un mundo por delante. Pero quiero pensar que cambiará a mejor.

– Cuando creas ¿que es lo que crees que aporta tu obra al panorama artístico actual?-

Ostras, complicado. Yo creo que todo está inventado. Una va haciendo versiones y aportando su toque personal pero tras tantos años y tanta gente dibujando y pintando es difícil hacer algo que se distinga del resto. Siempre hay una reminiscencia o un recuerdo a algún artista del pasado o contemporáneo. Yo te puedo decir lo que intento: intento siempre que haya una idea detrás. A veces dibujo porque me apetece hacer algo y ya está. Pero siempre busco que haya una historia, que al menos de a pensar algo sobre lo que estás viendo, una mínima duda de que es lo que está pasando. Por eso paso muchísimo tiempo pensando qué es lo que voy a hacer más que dibujando.

Tu obra es muy impactante la mayoría de las veces, aunque sea una obviedad ¿Te sientes libre al crear?¿te pones limites cuando creas?

Si te soy honesta, libre cien por cien no. Y no por muchos motivos. Primero, el propio entorno o tus recursos te limitan a no tener un estudio grande o usar ciertos materiales, no puedo hacer grandes formatos, ni volverme loca con la pintura, jaja. Y luego porque con tu obra te estás exponiendo, siempre hay una crítica, una mala interpretación, gente que te puede juzgar. Yo en ese sentido aún no me siento totalmente libre, no me siento con la capacidad de hacer un Saturno devorando a sus hijos de Goya versión contemporánea, por ejemplo. En ese sentido creo que aún me falta mucha libertad. Pero el hecho de dibujar y de ponerme al frente del papel me libera, porque al final las ideas aunque no las realice están en mi cabeza. Creo que poca gente pueda responderte a esa pregunta con un sí contundente. Todo pasa por algún filtro antes de salir y ese filtro somos nosotros mismos, que es una pena.

Entonces¿Crees que las redes sociales que nos ayudan por un lado a difundir nuestra obra al mismo tiempo juegan un papel negativo con respecto a la libertad de expresión?

Una de las grandes privaciones de libertad que tenemos ahora mismo viene en gran medida por las redes sociales, donde estamos expuestos constantemente.

Para quienes queremos vivir de nuestro trabajo se nos está “enseñando” a crear una marca, algo muy definido y reconocible que nos distinga del resto. Pero esto puede ser una cárcel incluso para quienes parecen más libres. Joan Cornellá, por ejemplo, un tipo que me encanta y dibuja barbaridades al igual que Molg H. Ambos son liberadores en concepto, pero si alguno cambia su estilo o temática ¿Perderían su identidad, la gente los dejaría de reconocer, perderían contratos, seguidores? ¿es real toda la libertad que ahora tienen?. Por eso te digo que es muy difícil, las redes sociales encumbran y también masacran a golpe de click.

-¿Cuales son tus referentes?

Los dibujos de Gustav Klimt, Egon Schiele, Alfons Mucha y Aubrey Beardsley. Frida Kahlo y Munch, no estéticamente, sino por su capacidad de usar el arte de forma terapéutica y plasmar sus miedos y anhelos. Marina Abramovic en sus comienzos, por el uso de su cuerpo y su maestría conceptual. Y en cómic me fascinan Daniel Clowes, Charles Burns y Suehiro Maruo, por su pulcritud en el dibujo y lo bizarro de sus historias, me parecen brillantes.

De adolescente me influyeron mucho las portadas de discos de Heavy Metal, es un género musical que apuesta por la ilustración en sus portadas, casi todas me gustaban y pasaba mucho tiempo copiándolas, lo que acabó influyendo en que mis dibujos tengan un corte oscuro, grotesco y me atraiga el tema de la muerte, la brujería y el paganismo en general.

A parte de un mundo mágico, de animales marinos, situaciones grotescas y otros elementos, en tu obra la presencia de la mujer es muy importante. ¿tiene que ver con dar visibilidad a la mujer en otros ámbitos, tu obra tiene un cierto sentido activista o de activismo feminista? Cuéntame un poco.

Mmmm, creo que la respuesta es un poco más simple. Lo dibujo porque es el que conozco más, es el que tengo y es el que a veces dibujo cuando necesito ciertas poses. Aparte porque soy una “esteta”, me gustan las cosas que, bajo mi filtro y criterio, considero bellas, y el cuerpo de la mujer es una maravilla, mucho más bonito que el del hombre. Me quedo embobada mirando cualquier cuerpo de mujer que me pueda resultar bello y de ahí que me guste más dibujarlo. También está mi relación personal con el pelo largo, que sí, que puede llevarlo un hombre, pero yo lo asocio más a la mujer (me da más juego dibujar a una mujer con una cabellera larguísima que a un hombre).

Con respecto al trasfondo feminista actualmente no entro a definir la lectura que puedan tener mis dibujos en ese sentido. La conclusión de cada dibujo la dejo al espectador, pero si alguna obra sirve para que una mujer se empodere pues genial. Ahora mismo creo que no es la temática principal de lo que hago. Tuve una época en la facultad que estaba muy con y por el tema de los malos tratos, violaciones e identidad de género. Hice mucho trabajo con temática feminista, eran además cosidos en tela.

Ahora me centro en dibujos en torno a las relaciones personales, y con mujeres como protagonistas. Libres para su interpretación!!

Pelo. Cristina Geneiro. Puralinea. 2016

¿Crees que el activismo feminista sigue siendo importante en estos momentos en los que se dice que se ha conseguido la igualdad, que ya no es necesario? ¿lo tienes presente en tu obra?

Sigue haciendo falta. Me parece atroz el nivel de violencia hacia la mujer, me refiero al ensañamiento, la brutalidad, son carnicerías, algunas cometidas en grupo… Hay que erradicar esto. Me parece magnífico todo aquello que sea en pro de la igualdad, y el trato hacia las personas: mujeres, también enfermos de salud mental o personas con discapacidad.

Hace años toda mi obra trataba este tema, una época en la que en vez de dibujar cosía. Porque me parecía que el hecho de bordar, de ir clavando la aguja, era reafirmar lo doloroso que era ser mujer. Los dibujos giraban en torno a la violencia de género, unidos a la idea del amor: el amor idílico, en el que la mujer al final tiene que estar al servicio del hombre. Creía interesante sacar eso a relucir y sobre todo cómo se nos relaciona con dolor: dolor al parir, dolor por menstruar, las dolorosas, las vírgenes… parece que las cosas nos tengan que doler más. Trabajar con agujas, a las cuales les tengo fobia, lo hizo aún más simbólico.

El último proyecto que he estado realizando es una ilustración para el cartel de Amansa a las fieras, un festival de cantautoras que organiza la asociación Asexorate. Es muy curioso porque intentan abordar la violencia de género a través del amor, que las relaciones se lleven de una manera sana para evitar la violencia. Me parece un punto de vista precioso y quise colaborar desde el principio.

¿Cómo es tu proceso? Cuéntame como nace una idea y se convierte en lo que vemos los demás.

Mi proceso es PENSAR, pensar y pensar. No sé si es el mejor método, Picasso decía: la inspiración llega trabajando…pero ponerme con el lápiz a hacer dibujos hasta que llego a una idea, no me vale. A veces cuando es un trabajo para terceras personas hago bocetos para mostrarle el proceso. Pero cuando es sólo para mí, no. Tengo que tenerlo muy claro en la cabeza hasta que dibujar se convierte en casi calcar de mi imaginación. Paso mucho tiempo buscando, miro ilustraciones de otros artistas, imágenes en internet, fotografía artística, de moda, etc, tengo un disco duro bastante potente dividido en colecciones, todo eso lo voy hilando hasta que tengo algo, lo visualizo y cojo el papel. Tengo que ver cada detalle para lanzarme.

– ¿Cuales son los proyectos que tienes para el futuro y en los que te hayas ahora inmersa?

Pues lo más inmediato y urgente ha sido  sacar la tienda online, la terminé hace unos días ¡por fin!. Voy a preparar una exposición para marzo, aquí en Chiclana y luego dibujar por mi cuenta. También pintar, quiero darle al pincel, cuando haces murales le coges el gusto y quiero salirme de la ilustración. Me voy a autoliberar con los pinceles, jaja. Este año puede que haya algún mural por concretar y un proyecto de decoración en un bar. Por otra parte, estoy a la espera de que salga un libro-disco en el que he colaborado con dos ilustraciones. Y siempre abierta a encargos y propuestas interesantes.

Esta entrevista también ha sido publicada en la página Question Femenina, dentro de la sección ILÚSTRATE. 

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